VII
PREMI LITERARI
INFANTIL-JUVENIL NOSTROMO
setembre 2010
VEREDICTE DEL JURAT

Primer premi: Que bonito es soñar.
                     de Ada González Bosquet
                     8 anys (21.09.01)
 Mis padres me regalaron un bonito libro de cuero en blanco. Me dijeron que podía escribir mi propia historia, tenia muchas ideas, pero ninguna era apropiada para un libro tan bonito.

Un día, después del cole, paseando con mi prima por el Paseo de los Suspiros, me preguntó:
 
- ¿Crees que este castillo está habitado? Es tan bonito, grande y de cristal. Claro, y los habitantes serán también de cristal
- ¿Incluido el rey?
- Incluido todo lo que está en los cuentos

 Entones vi una ancla de oro en el jardín del castillo y mi prima suspiró: ¡me encanta el mar!

 En ese momento, cuando llegué a casa abrí el libro y empecé a pensar en una gran historia sobre el mar.

 Mis padres se fueron de viaje y me cuidaba, mi tía Adeley. Una vez, aprovechando que mi tía se había dormido, me escapé hacia el puerto.

 Allí había un barco grande apunto de zarpar. Les pregunté a dónde se dirigían. Me respondieron que se dirigían al fondo del mar porque eran del circo y se les había escapado una bonita sirena. Tenían que encontrarla.

 Pensé que seria una buena aventura para mi libro que recordaría de mayor.

 El 29 de agosto zarpamos rumbo a Pekín. Yo me preguntaba qué aventuras me pasarían, no sé, quizás me encontraría morro con morro con un tiburón gigante o igual podría jugar a palmitas con los pulpos. Bueno, eso me pasaría en el futuro, ahora estábamos en el presente. Partíamos del puerto y en ese momento tuvimos que sacar el amarre sostenido con una gran cuerda dura como el acero. El capitán del barco era un hombre fuerte y rechoncho, como una pelota. Vestía con una camiseta a rayas y unos pantalones estrechos. Se llamaba Fransua.

 Fransua saludó al pescador que se sentaba al lado del faro con una cesta llena de peces y una caña en la mano derecha. Tenía un aspecto tranquilo y satisfecho de haber pasado horas en el mar.

 Me puse en la proa del barco, me sentí como si fuera libre porque el aire me acariciaba mis dorados cabellos, de repente me sentí como si me hubiera quedado pequeña y alguien me estuviera acunando.

 El sol se fue a dormir y se despertó la luna, vestia tan bella de blanco, reflejando su gran cola en el mar. La noche se volvió serena y tranquila. Me pregunté como bajaríamos al fondo del mar.

 A la mañana siguiente, conocí a todos los de la tripulación. Conocí a una bailarina, a una mona y a un león como en los cuentos que hablan del circo.

 Pronto vimos una escalera de coral y empecé a sospechar.

 Me explicaron que este mar era distinto, este mar era especial... era Gran Azul y en él se podía respirar,,, ¿Se podía respirar?

 Bajando la escalera de coral, vi millones de peces multicolores y muchos delfines. En uno de ellos me subí y corrí, más bien volamos envuelta en aguas cristalinas, ya no me importaba estar mojada, sino que disfrutaba del viento en libertad.

 Cuando bajamos el último peldaño de la escalera, nos vimos rodeados de caballitos de mar que formaban una tropa, Allí, en medio, había un enorme castillo de coral. Había una bella sirena bailando el vals de las ballenas. Pero parecía triste, sus padres estaban sentados en unas enormes conchas. Conchas que habían pertenecido a unas ostras con perlas.

 Interrumpimos en medio del baile. La reina Sharol, lanzó un grito escalofriante, ¡Como os atrevéis!, acompañado de un gesto rápido y brusco.
 
 Nosotros nos adelantamos un paso, Fransua estiró de la sirena pero Sharol, la reina, mandó a sus guardianes, que en realidad eran peces espada, que nos atacasen, y nosotros corrimos arrastrando a la sirena con nosotros. Subimos la escalera de coral. Sharol provocó un remolino que nos envió de nuevo a su reino.
 
 De nuevo nos atacaban, eran muchos y nos rodeaban impidiendo nuestro paso. Estábamos perdidos y en sus manos. Queríamos escapar de la sirena, pero finalmente habíamos caído en su trampa: una trampa fatal. Aquello no podía ser, no estaba en mis sueños. Estaban apunto de atacarnos por última vez, cuando una voz profunda sonó en mi interior.

 Deberíamos ser buenos amigos y no pelearnos, es muy raro que unos extraños que no se conocen de nada se peleen. ¿Si no nos conocemos, porqué nos peleamos? En vez de pelearnos, deberíamos conocernos y hablar. ¿No os parece mejor?

 Todos guardaron silencio. Sharol, la reina, y MarNostrum el rey, se levantaron y con voz segura se dirigieron a todos:

- Es verdad dijo el rey, parecemos locos. Hablar será bueno y nos hará daño.

- Lo siento, contestó Fransua, cuando vi que podía recuperar la sirena, perdí la cabeza y no pensé en nada más. Debía rescatar la sirena y devolverla al circo.

- Yo no quiero volver al circo, dijo Ariel la sirena, mi lugar está en el mar. El Gran Azul. Aquí nací y aquí quiero vivir junto a mis padres. Gracias por tratar de rescatarme.

- Me equivoqué, dijo de nuevo Fransua, fui al mar a rescatarte y devolverte al circo pero ahora entiendo que tu sitio está en el mar. Cuando he decidido ser vuestro amigo y dejar de luchar, he podido entender que quieres estar aquí y no en el circo. ¡Hasta siempre Ariel! Vive aquí con tu familia, los pulpos y los delfines.

 Nos despedimos con grandes abrazos y amplias sonrisas.

 El capitán y todos gritaron "rumbo a casa". Zarpamos y navegamos por el Gran Azul de vuelta a casa.

 La tía Adeley me despertó. Ada, es la hora de levantarse, prepárate que hoy iremos al circo. Es un espectáculo sobre el mar.

 Miré a mi alrededor, estaba en la habitación y me sentí acompañada de la hermosa Ariel. Sabía que no la vería en el circo porque su sitio estaba en el mar. Me sentí contenta.

 Entonces escribí la historia en mi libro y me la llegaron a publicar. Expliqué a mis amigos mis sueños sobre el mar y más secretos que no os puedo contar.

Ada González Busquet

UN DÍA SOÑÉ QUE SOÑABA LA REALIDAD Y DESDE ENTONCES ME ENCANTA SOÑAR
SORTIDES Portal de la Pau. Davant del Monument a Colom
Tel 93 442 31 06