V
PREMI LITERARI
INFANTIL-JUVENIL NOSTROMO
setembre 2008
VEREDICTE DEL JURAT

Primer premi: Un sueño hecho realidad
                     de Cristina Medero Palacino
                     IES Ramón Berenguer IV
                     Sta Coloma de Gramenet.                                
 Me llamo Mar, vivo en una isla de pescadores, llamada Blanc Pescador, de nada más de dos mil quinientos habitantes. La isla no es muy grande, todas las casas son blancas y normalmente de dos plantas, las calles están limpias y el ambiente es muy bonito. Tenemos un bonito colegio e instituto, parques, etc. En nuestra isla el mar es muy importante aparte de porque vivimos rodeados del mar, vivimos del mar, si el mar para nosotros es lo más importante significa vida.

 Los adultos siempre son pescadores, los hombres pescadores del mar, y las mujeres en tierra, arreglando redes, preparando cajas, las cañas.... Yo soy la única chica de todos los niños que quiero ser pescadora e irme con mi padre y pescar muchos peces. Mis amigos no quieren ser porque dicen que es muy duro y que no ganan suficiente para irse de viaje.

 Cada dia insistía a mi padre para que me llevara con él unos dias, para ver cómo es la vida, saber mucho más sobre el mar, he estudiado mucho, sé que el humo de los coches, fábricas, etc. produce gases contaminantes (CO2) que hace que se rompa la capa de ozono y se derritan los polos, suba el nivel del mar y nuestra bonita isla se hunda. También las hidreoeléctricas hacen energía con el agua del mar y la calientan y la devuelven al mar todavía caliente y hace que los peces crezcan y les falte comida y se desplazan a por comida y cambia la fauna del mar y pueden desaparecer algunos animales.

 Cuando le dije todo esto a mi padre que había buscado en la biblioteca, me dijo que me llevaría un día para que viera cómo era todo, pero cuando tuviera vacaciones.

Dos días antes ya tenía todo preparado, me iba a ir con mi padre y su tripulación una semana, con el barco, llamado La Goleta.

 Salimos muy temprano, a las cuatro de la mañana. Vamos a ir lejos porque como se acercan las navidades hay que coger más pescado, gambas, cangrejos, ostras, langostinos,...

 A  los dos días estábamos lejos de la costa, eran las doce del mediodía, parecía muy de noche, parecía que iba a llover mucho, el mar estaba muy revuelto. Le pregunté a mi padre qué iba a pasar, ya que el mar estaba muy revuelto y todos iban muy nerviosos y con caras de preocupaciones, mi padre me dijo que fuera que me pusiera el impermeable y el chaleco salvavidas. Fui corriendo e hice lo que me dijo, cuando estaba poniéndome el chaleco salvavidas, se movió el barco tanto hacia la derecha, que yo me caí y me di un golpe enorme en la cabeza. Pensé que alguien de la tripulación se había caido, intenté levantarme como pude, y me toqué la herida, me sangraba, pero sin pensármelo dos veces salí.

 Cuando salí a ver cómo estaba la gente, vi que todo estaba inundado de agua que se caía al mar y volvía porque el barco se movía, y había olas muy grandes, podían superar los veinte metros de altura. A los pocos minutos se escuchó un ruido muy extraño.

 Fue el barco que chocó contra una roca del fondo del mar. Todo el mundo estaba preocupado, la emisora para comunicarnos no funcionaba, eso significa que estabamos incomunicados, bajé al camarote, yo tenía mucho miedo. Mi padre al poco tiempo de bajar yo al camarote bajó él y me dijo que tuviera mucho cuidado, que me agarrara bien y que intentara comprobar si funcionaba la radio. No lo conseguía, en ese momento pensaba que íbamos a morir todos, en medio del mar, solos, sin nadie que se enterara. En ese preciso instante, conseguí que la radio funcionara, un poco más tarde conseguí hablar con la policía y les comuniqué lo que estaba ocurriendo y lo que había ocurrido y donde estabamos situados. Me respondieron que preparaban todo lo necesario para llevar a cabo los rescates en este temporal y que venían, que tuviéramos mucho cuidado y que aguantáramos lo máximo que pudiéramos.

Cuando salí fuera, para comunicarlo, vi que faltaba gente, entre ellos mi padre. Con lágrimas en los ojos pregunté a un tripulante, dónde estaba mi padre, el tripulante me respondió:
- ¿Tu padre ?: Ha venido una ola gigante y se han caído muchos, entre ellos tu padre.
Yo le contesté con lágrimas en los ojos y un fuerte dolor en el corazón:
- He conseguido hablar con la policía vendrán a buscarnos.
- Pues que sea rápido porque el barco se va a hundir y no tardará mucho, me respondió.

 Nada mas acabar la frase, se escuchó de lejos un helicóptero, venían a rescatarnos, cuando nos salvaron a los pocos tripulantes que quedaban en el barco, y subimos al helicóptero, me encontré a mi padre y a otros tripulantes, no estaban todos. Mi padre me abrazó bien, fuerte y me repitió muchas veces: te quiero mucho, no me lo hubiera perdonado nunca que te hubiese pasado algo.

Yo le contestaba emocionada: yo tambien te quiero mucho, pero no pienses más en esto.

Al poco rato llegamos a tierra, todo el mundo nos esperaba en el aereopuerto, mi madre y mis abuelos llorando, mis hermanos con unas caras de preocupación, pero cuando nos vieron que todos teníamos cara de frío y todos se relajaron un poco, estábamos bien dentro de lo que habíamos pasado y eso era lo que importaba.


 Nos llevaron al Hospital, para comprobar que estuviéramos bien, también nos miró una psicóloga. todos los que estábamos, estabamos bien, pero aún quedaban seis marineros por encontrar y que fueron inmediatamente a buscarlos, pero no hubo suerte, solo encontraron tres y muertos.

 Al cabo de un tiempo, cuando estábamos en casa mi padre me dijo:

 - Carño, seguro que te has decepcionado con nosotros, y que seguramente ya no quieras ser pescadora. Que lástima porque la mejor pescadora del mundo se nos ha ido.

 Yo le contesté: - Papa, yo te quiero y no me he decepcionado ni contigo ni con la tripulación, pero sí que voy a ser pescadora porque es mi sueño y lo voy a cumplir.

Así, al cabo de los años me convertí en pescadora y dueña de una gran empresa pescadora conocida por todo el mundo, porque cuidaba y respetaba el mar. Y nunca olvidaré esta aventura.

 Siempre se cuenta esta historia a los niños, y a los niños les encanta, y ahora esta historia tiene cincuenta años y todo lo recuerdo como si fuera ayer mismo cuando aprendí todo lo que no se aprende en la escuela.


Cristina Medero Palacino
SORTIDES Portal de la Pau. Davant del Monument a Colom
Tel 93 442 31 06