IV
PREMI LITERARI
INFANTIL-JUVENIL NOSTROMO
setembre 2007
VEREDICTE DEL JURAT

Segon premi: Ladrón Mikado y el caballo de oro
                    de Judith Pérez Vicioso
                    IES Ramón Berenguer IV
                    Sta Coloma de Gramenet.                            
Ladrón Mikado y el caballo de oro


-"Si sé que acabaría tan cansado.... no habría cometido el robo de ayer... Menudo tute que me pegué, y a la postre, la policía no me dejó tranquilo y me fue muy difícil escaparme... Así que no tuve tiempo de dormir nada... Estoy que me caigo... Espero no dormirme en clase..."
-Espera, espera. Deja ya de narrarles la historia hombre, -dijo?
-Fuera de la historia... -chilló...
-¿Qué pasa; que no les estaba explicando bien la historia?
-Si, pero antes quiero presentarme yo mismo:

   EJEM... ¡Hola! Me llamo Yue, (que por cierto significa luna en chino). Le he dicho al narrador que os deje de explicar la historia, porque creo que es de muy mala educación que no me presente antes. Soy un ladrón de guante blanco, y por lo tanto, un delincuente pero os puedo asegurar que no tengo nada de maleducado, además de estar robando por una buena causa y porque me siento obligado a hacerlo. Robo porque hace un mes secuestraron a mis padres, me llamaron y me pidieron una suma de dinero muy elevada que me pidieron en joyas y por eso las robo. Debo conseguir esa suma de dinero. Tengo 16 años, soy moreno, delgado y mido 1,80. Tal como os he comentado antes, soy un ladrón y cuando cometo mis robos me hago llamar el ladrón Mikado: visto con un traje blanco totalmente especial para los robos; parecido a los trajes de ropa occidentales, con toques orientales (como el cuello...) conjuntado con una capa y unos guantes de piel y botas altas; no llevo sombrero, llevo pantalones cortos (hasta las rodillas)... Bien yo creo que ya os he dado los datos suficientes sobre mí, espero que esta información os sirva para entender mejor la historia.

- Ya puedes seguir la historia narrador.- comentó...
- De acuerdo.- expresó el narrador.

En clase de matemáticas, Yue se durmió en clase de lo cansado que estaba, mientras la profesora explicaba:

- En una transformación T, un punto se le llama doble o invariable. Cuando se transforma en sí mismo, forma una figura...

Como era de esperar, la profesora en cuanto se enteró de que Yue en lugar de  escuchar en clase estaba echándose una agradable cabezadita, le echó de clase.

Y Yue pensó:

"Al final sí que me he dormido en clase..."

Durante la hora de patio, en la cantina sucedió:

- ¿Oye Yue... Siempre te asustas de esa manera tan  escandalosa cuando de despiertan o qué? -Dijo...
- No. Pero de todas formas... Tampoco he chillado tanto ¿No?
- ¿Que no? Pero si seguro que te ha oído todo el edificio... Fíjate que la profesora te ha tenido que echar fuera de clase y todo. ¿Jo!... Yo intentándote ayudar y al final me ha reñido a  mí también y todo...
- Pues lo siento señorito, además que sepas que no lo hice adrede...
- Como mínimo se te ve más animado. Cocinera... ¿Me puede hacer un bocadillo grande de frankfurt con jamón dulce, queso y tomate, por favor?
- ¿Todo esto te vas a zampar?
- Sí. Además eso no es nada...
- ¡Jo!, como comes...
- Ya... Todo el mundo me lo dice...
- Lo siento chiquillo pero no quedan bocadillos.
- ¿Qué?

En ese preciso momento, Yue estaba más pendiente de las noticias que daban en la televisión que de otra  cosa. Esta decía:

- Se ha encontrado  un tesoro en las profundidades del mar Egeo, unas ruinas situadas al lado del mar. Hay la hipótesis de que esta zona sufrió un gran terremoto.  El  templo cayó al mar, y con los siglos la mar ha ido engullendo lo que quedaba del supuesto antiguo templo griego donde se adoraba y se ofrecían ofrendas al dios Poseidón, el famoso dios de los mares y de los terremotos y de las tempestades. Los especialistas que están investigando más sobre las ruinas, dicen que Poseidón solía estar relacionado con caballos y han encontrado una estatua de oro de este animal que ha reposado hasta ahora en los mares. Esta figura, de un valor incalculable, ha sido trasladada al museo griego...

Aunque su amigo le estaba llamando, Yue seguía mirando la televisión muy atento a lo que decían y no prestaba atención a su amigo.

- ¡YUEEE!

Entonces, no logró llamar la atención de su amigo Yue, sino que también logró llamar la atención de toda la cantina.

-¿Eh? Ostras ¿Ya has acabado de comprar los bocadillos?
- No, no les quedaba. Así que al final me he cogido: un croisant de chocolate, una caña de crema y una empanada de tomate con atún y olivas.

Y entonces, como es natural, Yue le dijo perplejo a su amigo.

- No... Si cuando digo que en vez de un estómago, lo que tienes es un agujero negro, es por algo.
- Cuando Yue llega a su casa. Piensa que:

"Si consigo averiguar donde se halla el museo griego y logro robar la estatua del caballo de oro, podré al fin salvar a mis padres. Tengo que informarme lo antes posible sobre el museo: su plano, su posición respecto a los otros edificios, las cámaras exteriores e interiores donde están y su posición...

Al cabo de un mes de planificación, una noche, Yue estaba listo para llevar a cabo su robo; así que entrega por correo su tradicional carta que esta dice:

"Os comunico que hoy a las 9:00 h de la noche, robaré el caballo  de oro de Poseidón que reposa en el museo de antigüedades griegas"
Firmado: Mikado.

A las 8:00 de la noche la policía comenta:

“Tenemos que estar listos antes de que llegue Mikado para evitar que robe el caballo de oro: es una antigüedad muy valiosa. E inmediatamente, se preparan para atrapar al ladrón Mikado

A las 8:30 h, se viste con sus prendas de ladrón Mikado y sale a la calle planeando con su ala delta negra que solía usar para llegar oculto en el cielo al lugar donde pensaba robar y que después usaría para huir de la policía.

Una vez completado su robo, siguiendo los puntos estratégicos que él había planeado, tiempo atrás, dejándose caer suavemente y con movimientos calculados que ya había ensayado tiempo atrás en el terrado de su casa, organizado y con la misma distribución que el tejado del museo griego. Llegó al terrado del museo y ocultó cuidadosamente el ala delta en el tejado debajo de unas telas que reproducían el color del edificio.

- Seguro que así no encontrarán el ala delta, o al menos hay menos posibilidades.
- Pensó Mikado.
- Bueno... ¡Allá voy!

A continuación, se metió dentro del edificio por los conductos de ventilación y a medio camino paró un momento, y sacó un mapa muy doblado que había conseguido en internet tiempo atrás y que llevaba en el bolsillo. Miró donde estaban colocadas las cámaras de vigilancia y después se guardó el mapa de nuevo. Desde la salida de los tubos de ventilación que daban a la habitación donde estaba el caballo de oro, salió cuidadosamente ocultándose de las cámaras, sacó unas bolas del tamaño de una rueda de unos patines en línea y los lanzó hacia el suelo de la habitación. Estas, en cuanto chocaron con fuerza contra el suelo, reventaron y de ellas salió un humo.

Mikado dejó ir una carcajada pícara mientras se ponía una máscara que neutralizaba el efecto de somnífero que producía el humo que todavía salía de las bolas y le facilitaba la respiración. En cuanto las cámaras ya no podían filmar nada por la humareda que se había producido. Las rompió a distancia con una pistola de balines que llevaba en el bolsillo y salió de los tubos de ventilación y se dirigió hacia donde se encontraba el caballo de oro. Se dirigió al código de seguridad, miró el plano de nuevo e introdujo un código que había en él, pero...¡fue erróneo! La alarma saltó y Mikado nervioso, rompió bruscamente el cristal de la caja donde se encontraba el tesoro. Seguidamente, cogió el caballo de oro. Cuando los policías entraron se desmayaron casi instantáneamente por los efectos del somnífero del humo que quedaba en la habitación. Consiguió huir hacia el terrado pero... se encontró rodeado por 6 o 7 policías, pero Mikado fue valiente y saltó por encima de un policía, haciéndolo servir de potro. Cogió el ala delta que reposaba en un borde del terrado del edificio y volvió a saltar encima de otro policía, esta vez haciéndolo servir para impulsarse fuera del edificio y desapareció en la oscura noche planeando con el ala delta.  


Judith Pérez Vicioso
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